Conoces el termino Parasomnia, este se utiliza para referirnos a diferentes situaciones que ocurren durante el sueño ya sea al inicio, durante o al despertar. Algunas tienen un comportamiento hereditario, por ejemplo, mi esposo es sonámbulo y su hermana menor y mi hija mayor también lo son, es interesante, porque aún no se logra encontrar el origen real de donde provienen.

Si bien son muy incomodas, no tienden a hacer daño real o a dejar secuelas, además de que tienen la tendencia de desaparecer solas. Pero en esta ocasión los quiero de hablar de dos en especial, las pesadillas y los terrores nocturnos, que son como podemos diferenciarlos.

PESADILLAS

Primero hablemos de las pesadillas, estas tienden a ser comunes en niños y adolescentes, son sueños largos, complicados, elaborados, que van en un aumento progresivo de la sensación de terror, ansiedad o miedo, puede ser que se despierten agitados o impactados por las imágenes que soñaron, les deja una sensación de miedo o desagradable. Aunque es común que sucedan en niños de edad preescolar van desapareciendo conforma van creciendo. Cuando somos adultos y sufrimos de pesadillas generalmente están relacionadas al nivel de estrés que estamos pasando en esos momentos o son reflejo de laguna vivencia traumática.

Siempre que las pesadillas afecten nuestra forma de vivir debemos considerar el apoyo psicológico, por ejemplo, cuando un niño que ya dormía solo en su habitación ahora quiere quedarse todas las noches con sus padres, una o dos es normal pero cuando ya no puede o el temor no lo dejar volver a su rutina entonces es momento de ayudarlo de forma profesional.

TERRORES NOCTURNOS

Ahora los Terrores Nocturnos son caracterizados por un despertar brusco en el primer tercio de la noche, con gritos, lloro, sensación de miedo, taquicardia, aumento del tono muscular y trastorno del comportamiento y deambulación, a veces con vocalizaciones o micción. La persona no responde a los estímulos externos, está confusa y desorientada. Se suele acompañar de amnesia de lo ocurrido, con recuerdo de sueños vividos o alucinaciones. Son frecuentes en niños entre los 4 y 12 años y tienden a resolverse espontáneamente durante la adolescencia.

Como vemos estos son una especie de ataque que sufre la persona, no recuerdan necesariamente el sueño lo importante es el despertar brusco que sufren con toda esta clase de sintomatología.

RECOMENDACIONES

Siempre que hablamos de problemas para dormir es importante repasar nuestras actividades en el día, ver que podemos modificar o que creemos que nos esté afectando, y el mejor consejo que te puede dar en el hacer ejercicio por las tardes, esto para que tu sueño sea más profundo y reparador, también por último te recomiendo hacer una especie de repaso mental antes de dormir, tomes una libreta anotes ahí todas tus preocupaciones y las dejes ahí hasta el día siguiente, así podrás descansar mejor. Dulces Sueños.

Referencias

Parasomnias: episodios anormales durante el sueño. J. Iriarte, E. Urrestarazu, M. Alegre, C. Viteri, J. Artieda. Departamento de Neurología. Clínica Universitaria. Facultad de Medicina. Universidad de Navarra.