Alguna vez has pensado que pareciera que la vida se les da más fácil a los demás, pero a ti te cuesta demasiado sacar a flote todas tus responsabilidades. Puede ser que estés sufriendo del síndrome de pato de Stanford.

Este es un esta de salud emocional que está directamente relacionado con problemas de ansiedad o depresión, su nombre viene de la Universidad de Stanford donde luego de hacer una investigación entre sus estudiantes se dieron cuenta de que muchos estaban sufriendo de este síndrome.

Pero ¿qué es?

No existen criterios diagnósticos formales asociados con el síndrome del pato. Pero, los síntomas que a menudo se han descrito incluyen el parecer plácido en un nivel superficial («por encima del agua») mientras que, frenética pero de manera encubierta («bajo el agua») falla en sus intentos de mantenerte al día con las demandas excesivas reales o imaginarias (para evitar «ahogarse «).

Otros síntomas que se describen a menudo asociados con el síndrome del pato incluyen sentir que todos los demás lo están haciendo, sintiéndose o bien en comparación con uno mismo, o que otros están escudriñando o quizás incluso diseñando la situación para probar su desempeño.

En las redes sociales

Si bien es un problema que se ha estudiado bastante en el ambiente académico, no podemos dejar de notar que en la actualidad las redes sociales son un factor que puede ejercer demasiada presión social, ya que ve tantas personas que parecen exponer vidas perfectas, los idealismo e intentamos ir imantándolos, pero en muchas ocasiones esto es imposible ya sea por cuestiones económicas o porque simplemente estos individuos venden fantasías que son imposibles de alcanzar, pero en realidad no sabemos cuántos de ellos están dando muy fuertes aleteos intentando mantener a flote toda su imagen.

De ahí que existen muchas figuras exitosas en los medios que terminan necesitando de cuidados de la salud mental por que sufren problemas de ansiedad, depresión, bipolaridad o trastornos de la personalidad ya que su nivel de estrés por no fallar es muy alto y en ocasiones se agotan y ya no pueden aletear más.

Que sienten estos patos

Padecer esta clase de síndrome es sinónimo de estar sufriendo por ansiedad o depresión, ya que en ocasiones muchas de esas exigencias que hacen a la persona agotarse pueden llegar a ser falsas, es decir impuestas por sí mismos, o su educación, incluso la sociedad. Como ejemplo aquí en México las madres Son las encargadas del hogar y de la educación de sus hijos, trabajen fuera de casa o no, eso no importa, de ahí que muchas madres sufren de ansiedad intentando ser excelentes en todo y sienten vergüenza de pedir apoyo.

Quienes sufren de este síndrome se la viven luchando por aparentar que todo va bien pese a estar viviendo situaciones desbordantes como perdidas de un ser querido o crisis económicas, tiene en su mente la idea de que no deben exponer las partes que consideran “débiles” de su vida personas por lo cual son incapaces de lograr relaciones es sanas, ya que no pueden mostrarse vulnerables ante nada, ni nadie. O peor  aún, se relacionan con individuos que siempre se victimizan ya quienes deben siempre ayudar pero que nunca están para ellos.

Factores de riesgo

Para el desarrollo del síndrome del pato son los mismos factores de riesgo psicológicos para la depresión y la ansiedad que incluyen el perfeccionismo, la baja autoestima, la imagen corporal negativa, ser excesivamente autocrítico y, a menudo, sentirse impotente al lidiar con eventos negativos.

Las personas que sufren de trastorno de conducta, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o que tienen problemas cognitivos o de aprendizaje, así como problemas para participar en actividades sociales, también tienen un mayor riesgo de desarrollar depresión y ansiedad, por lo que deben considerarse con un riesgo potencialmente mayor de desarrollo del síndrome del pato.

Tratamiento

Se  considera que las terapias más efectivas para tratar este síndrome son la terapia intrapersonal y la terapia cognitivo conductas, ya que estas se le ofrece a la persona alternativas para reorganizar sus creencias y prioridades con el fin de darle prioridad al bienestar sobre la imagen que se busque dar.


Las personas que viven este síndrome sufren mucho a raíz de las exigencias del medio y las propias, reeducarnos al respecto es la clave para aprender a disfrutar de nuestra vida de forma plena.

Referencias

https://www.medicinenet.com/duck_syndrome/article.htm